jueves, mayo 31, 2012

Primicia


Habían las cosas sin nombre y las
que sí lo tenían. Ellos, ¿de cuáles
eran? 
          Se dieron dioses uno al otro,
sabían a pastura y flema, estaban,
todo cabía. Miraron la sombra
nacer sin ser enterrada, bailando
negra y saliéndosele a los cuerpos
como por una grieta. 
                                   ¿Estaban sanos?
¿Convalecían? Lava y luego piedra
y luego mundo: soñaron. 
                                             Querían
pertenecerse, ir a tientas, llevarse. 
Y el viento los tocaba y los gastaba. 

jueves, mayo 24, 2012

Rey y reina

La luz languidecía largamente,
llevándoselo todo hacia lo negro,
pero tenían vista de conejos,
y miraban bien en la oscuridad.
Aprendieron cómo volver a casa
oliendo rastros de orín en el campo,
y latían en los túneles tibios,
y allí se estaban quietos.
                                          Sólo el sueño
era intranquilo: algo rasca en la tierra,
algo se obstina en querer encontrarlos. 


jueves, mayo 17, 2012

Diáspora

Pero si te me pierdes en lo oscuro,
y en ese oscuro van y te devoran, 
y en ese devorarte pierdes todos
tus miembros, 
                            y si de uno de esos miembros
nace otra igualita a ti, óyelo bien:
me la quedo. Mejor negra que muerta. 


jueves, mayo 10, 2012

Venidero


Es ola blanca la cama y sobre ella
te agitas.          Se han reventado las presas,
del vientre han quedado vacías.            Suena
el escombro o lo casto, un rumor de
rumores huyendo, un duro durando.

No sobrevivieron los puentes, fueron
lo que fueron y luego nada, contra
ríos dieron.                  Estruendo de tu cuerpo,
ciudad en una isla, muro y lindero:

suenas como suenan todas las casas
invadidas, el cráter anegado
como el agua en el cuenco de una mano,
barricada.        Así humedeces la tierra;
despeñada, así la vas dejando.

A rugido de león suena el agua,
a secreto revelado de pronto,
a campana arrancada de su torre,
al cauce que a ti y a tu centro viene,
a que en breve todo lo habrás perdido.