jueves, junio 28, 2012

Fariseos

Al oído me pides que no me
preocupe, saldremos de la tumba
minerales, vïejos y calientes
y a la hora señalada.
                                    Dirán: los
tocó el amor, pero andan incorruptos;
recordarán: tuvieron una casa,
fueron dueños de un día y de un siervo
arrancado de su aldea, reían.
Sus cicatrices eran alianzas
selladas con el tiempo, otros caminos.
Dirán: vuelven, y nada los espera.
Gusanos que se asoman a la luz,
comiéndose la tierra que los guarda. 

jueves, junio 21, 2012

Estivales

Dime que no he vivido en vano, que las estrellas
no morirán, que las cosas seguirán tal cual,
que lo visto permanecerá, que no nací para un cambio.

Mark Strand


Habían ocurrido ciertas cosas
milagrosas, las puertas rechinaban
entreabiertas, en el corazón
de la materia ardía infatigable
otro corazón, y a lo mejor de él
provenía esa brisita melosa,
tibia e insistente como un animal
faldero. No éramos ciertos, sudábamos,
casi era verano.
                           A mis brazos dabas
la forma de un merecimiento. Flaca,
cálida por el clima y por las armas
de ciertos días para mí guardados.
La batalla es inminente, decías.
Lo escrito acerca de estos años viene
cumpliéndose sin demora, tomando
su sitio en todo aquello que lo toca:
nunca nada depende de nosotros.
Valle y noche derivaron, de bruces
las sombras se buscaron sus rincones.
Miel y leche brotaron de tus pechos,
y bebí. También el suyo era un sol
en tierra, palpable, dador, paisano,
habitante,
                   y se vaciaba de tiempo. 

jueves, junio 14, 2012

Inminencia

Recuerdo haber estado ahí, cuando el
amor nos tocó con sus manos frías.
Nada lo detuvo. Brotó una misma
causa en toda la tierra, el mismo asunto
corría en los caminos, y nacieron
iguales las cosas distintas. 
                                             Los días
de los hombres, con su tesón de lucro
y de dominio, fueron derribados,
repelidos sin descanso por nuestra
buena alianza, y se extinguían jurándonos
que volveríamos a encontrarlos.
Y así sucedió. Nada los detuvo.
Pero fuimos lo mejor por mil años,
y el mundo nos necesitó, a cada hora.

jueves, junio 07, 2012

Propósito

Ven a mi casa, ven pronto a mi casa,
ven tú sola a mi casa, ven de veras,
ven rápidamente y sin prisa y justa
a mi casa, ven decidida, alegre,
ven un buen día que no tengas otra
cosa que hacer, que venir a mi casa.
Ven en secreto o avísale a todos:
voy a su casa.
                        Voy negra y jazmín
y esmeralda a su casa, voy caliente,
voy por un pasadizo y con antorchas,
voy hecha un llanto para terminarlo,
para comenzarlo, voy, voy cayendo,
como caen los días a la tierra,
cayéndose maduros de los árboles,
cayendo de inmediato hacia las grietas
de la noche. 
                      Voy nueva, y empezada, 
a la casa oscura de las raíces.

jueves, mayo 31, 2012

Primicia


Habían las cosas sin nombre y las
que sí lo tenían. Ellos, ¿de cuáles
eran? 
          Se dieron dioses uno al otro,
sabían a pastura y flema, estaban,
todo cabía. Miraron la sombra
nacer sin ser enterrada, bailando
negra y saliéndosele a los cuerpos
como por una grieta. 
                                   ¿Estaban sanos?
¿Convalecían? Lava y luego piedra
y luego mundo: soñaron. 
                                             Querían
pertenecerse, ir a tientas, llevarse. 
Y el viento los tocaba y los gastaba. 

jueves, mayo 24, 2012

Rey y reina

La luz languidecía largamente,
llevándoselo todo hacia lo negro,
pero tenían vista de conejos,
y miraban bien en la oscuridad.
Aprendieron cómo volver a casa
oliendo rastros de orín en el campo,
y latían en los túneles tibios,
y allí se estaban quietos.
                                          Sólo el sueño
era intranquilo: algo rasca en la tierra,
algo se obstina en querer encontrarlos. 


jueves, mayo 17, 2012

Diáspora

Pero si te me pierdes en lo oscuro,
y en ese oscuro van y te devoran, 
y en ese devorarte pierdes todos
tus miembros, 
                            y si de uno de esos miembros
nace otra igualita a ti, óyelo bien:
me la quedo. Mejor negra que muerta. 


jueves, mayo 10, 2012

Venidero


Es ola blanca la cama y sobre ella
te agitas.          Se han reventado las presas,
del vientre han quedado vacías.            Suena
el escombro o lo casto, un rumor de
rumores huyendo, un duro durando.

No sobrevivieron los puentes, fueron
lo que fueron y luego nada, contra
ríos dieron.                  Estruendo de tu cuerpo,
ciudad en una isla, muro y lindero:

suenas como suenan todas las casas
invadidas, el cráter anegado
como el agua en el cuenco de una mano,
barricada.        Así humedeces la tierra;
despeñada, así la vas dejando.

A rugido de león suena el agua,
a secreto revelado de pronto,
a campana arrancada de su torre,
al cauce que a ti y a tu centro viene,
a que en breve todo lo habrás perdido.

jueves, abril 12, 2012

Envergadura


1
Encaje/ mesa grande/ ella pide
en el departamento/ de hogar y muebles
También/ busca telas/ abro una puerta
donde hallarnos/ el bien necesario


2
Siéntese en ésta/ silla de estrellas
Machito al horno habrá en la cena
¿Se lo destapo?/ El vino tinto
maridando/ nuestro sudor de los treinta


3
En cierta cita/ palpito/ me descompongo
esperando pacientísimo/ No vendrás
Quiere verano/ un pajarito franco
desconsolado/ se anida y guarda/ alberga


4
Una mascada/ al desposeído/
por caridad le dabas/ Así te las gastas
Las raspas/ contra el granito/ fricción
tallando/ forma de corazón/ a tu piedra


5
Mando/ bergantín a Tasco/ te envío
de regalo/ traficante de lo nuestro
Hembra fina –calada – y sin factura
Sólo un tonto/ te la daría/ escriturada


6
Siéntelo duro/ el camino/ derivando
Algún día nos faltará todo/ el aliento/
las causas/ los dientes/ el fruto elemental
Asilo en barro/ hogar/ guarida quebradiza


jueves, abril 05, 2012

Según lo dicho por el negro John Blackamoar, capellán para los hulks:



El capitán quiere una isla,
quiere un barco y un botín,
quiere mapas con señales,
triunfar quiere, dar festín.

Darle de comer al fuego,
conquistar lo inconquistado,
ser la luz, lo que la extingue,
ser el mal profetizado.

No en su nombre la alabanza:
el miedo, el rigor, la sangre.
Estandarte que señala
no el hartazgo, sino el hambre.

¿Qué más quiere el capitán?
No anhelo dios ni busco amo.
¿Harén quizá? ¿Consulado?
Quiero empresa, no reclamo.

Es el mundo clara sombra,
un misterio vivo y tonto.
Arde cuando arde y se apaga
solo, lentamente o pronto.

Tibia y dulce entre las sábanas,
tú lo escuchas, divertida.
“Seré la hora, seré el día,
Seré furia aparecida…”

En tu abrazo se recoge,
tu latido lo serena.
En ti nada le hace falta,
y se olvida y calla y sueña.

Fiel creyente de los hábitos,
la noche se va acercando.
Ciega y fría y contra todo,
es doncella, madurando.

jueves, marzo 29, 2012

Apuntamiento


cometa

Baba de luz,
mineral o bengala.
Cráter, coleta.


Fukushima

No lo repares.
Por la puerta quiere entrar
aquel océano.

  
fulgor

Gorrión ardía
en la rama del sol
tras la cortina


los años, sus días

Llegan huyendo
Vivaquëan huyendo
Huyen huyendo

  
noche salvaje

Prieta sonámbula:
por tu boca amanezco
circuncidado.

jueves, marzo 22, 2012

Manjar serás para su mesa


El cazador supo de ti
en la madrugada de su pensamiento

Salían como aliento frío
tú y él, de aquella tiniebla
donde todo lo demás se desconoce

Tu corazón hecho una piedra
penetra en un arroyo seco,
pozo convertido en la boca del que sueña

Se adivina en todas las cosas
tu fina figura de corzo,
eco sonando, canto en el canto, espejo

Pronto, a galope o con campanas,
piel y día habrán comenzado
-la restauración de todo o casi todo

Aquello vendrá hacia ti ardiendo,
con fulgor de astro transparente,
contra tu arcadia de pastura y doncella

Llegará así, sin que lo sepas,
piso vuelto amarre o chasquido,
o trueno que pica, caricia en tu entraña

Darás un paso, dolerá,
borbotón de relámpago, devorando

jueves, marzo 15, 2012

Hansel y Gretel


Y serán los dos una sola carne.
Marcos 10, 8

Como dos niños ávidos, perdidos
En la busca de algo que no saben.
Gilberto Owen



Aquella vez comimos de tu carne,
rompimos nuestra vieja y limpia alianza
devorándote en silencio, de prisa,                      
albos y ceñudos y ya incapaces
de decirnos algo distinto, porque
sólo huesos salían de nuestra boca.

Esperando todavía el prodigio
de un camino en el camino, abismados,
asombrados con nuestra propia estampa         
de niños tontos puestos a su suerte,                    
en medio de calzadas y avenidas,
mendicantes de luz y de victoria,

te fuimos arrancando los pedazos.
Tu mano asiendo mi mano y con ellas
señalando lo profundo del corte,
dividiéndote a ti en partes iguales,
tú por elección y lengua propia eras
ofrenda y lance y río y llaga expuesta.

Tu pecho en carne viva alimentaba
otras ambiciones, otros temores,
otras carencias. Mina abierta al hambre,
saliva de hormigas y de diamantes,
leve dulzura de la mansedumbre
o madre veneno, o virgen o mártir:

de tu regazo de sangre anegado
bebíamos el ángel y el león,
el águila y el toro; abrevadero
de la profecía, alta alquimia, mundo
que terminas en las fauces abiertas
de otro mundo, pronto supiste lo obvio:

que en cada bocado yo masticaba
tu encanto, tu himen, la niña que fuiste.
Entre los dientes no se disolvía
tu asombro, se astillaba piedra fina
herida de causas, cicatriz como
cueva apretada abierta por mi lengua,

rincones donde este nativo hambriento
probaba orín sagrado, aliento dulce,
vientre y grupa desprendidos por orden
tuya, lepra impuesta, un árbol de carne
deshojándose al tacto, deshebrándose,
cebándome de almíbares y bilis.

Hermana: de un tirón o lentamente
arrancabas la pïel de tus párpados,
te hacías legión y no me bastabas,
lanzabas muda tu lengua a la lumbre
y en la lumbre crepitaba, iba dando
de voces, soltaba baba y secretos.

Se deshizo así tu frente en mi boca,
así tu espalda en mi boca, tus nalgas,
tus pies y tu garganta, así tu centro,
tu orilla, tus ojos de hembra y de rabia,
así tu esfínter limpio y bruno y serio,
así holocausto y fiesta inmerecida.

En el umbral de tus horas contadas,
casa consumiéndose para siempre,
molienda hicimos de lo nuestro, hogar
de lo ausente. En el bosque helado oímos,
a lo lejos, aquellos otros nombres
que tuvimos, llamando a esos otros

cuyo rastro vinimos arrastrando,
continentes que han quedado vacíos.
Exhausto, un sueño hueco habitó en la hoguera:
la lumbre era fría, iba hablando sola,
dormida: esperaba el chillido agudo,
negro, fiero, de tu resurrección.

-----------------------------
Publicado originalmente en Registro # 26, "Niños y niñas", Marzo 2012. 

jueves, febrero 16, 2012

Porque ya lo ha hecho antes, la luz se encenderá entre los escombros


Nada dice en claro el mundo
Todo lo oscurece con babilla de sombra

Saber de él es resolverlo

anegar de luz un túnel
picarlo con bengalas
dar dote de oro a lo secreto

pero sólo de cinco a seis

También a ti el salón oscuro
te guarda en su baúl sin llave

Tesoro negro, niña arrancada de la aldea

A ti también el mundo

va escondiéndote en vasijas
escarba para ti una madriguera
abre sótanos, me cierra los ojos

Para no saberte yo

en su boca negra el mundo

te oculta en una adivinanza
en la breve vida de lo fresco
en el maletín del dinamitero
en el sueño impronunciable de los animales
en la precisa ejecución
titilante o escurridiza

de aquel rumor

de señoritas riéndose a lo lejos

jueves, febrero 09, 2012

Descendiente

De mi necesidad hiciste un templo,

joyas para tu corona, ademanes

de hermanastra, un método así infalible

para tu adoración.
                 Cómo huían de ti

los otros animales, con sus sombras

tu origen señalando, amoratados

y cüidándose de ti la espalda.

Sólo yo lustraba tu piedra dulce,

tu inválido carisma de fantasma,

tu vientre de palo, tu alma postiza,

tu oscuro retrato.
                Bajo la tierra,

o en muros babeantes de salitre,

cocea un mandril herido, niñito

nacido de ti, y puesto en adopción. 


jueves, febrero 02, 2012

Nana del despedido


Institutriz del niño ciego:

un sueño
desovando
pistas falsas

me saluda con la cola

un sueño
por visiones
perseguido

vaga turbio por las ferias

un sueño
masticado
lentamente

orina lumbre
orina hollín
orina humo

un sueño
oliendo
a maleficio

cuida de mí cuando sales

a darle al mundo de tu leche
a llorar pájaros castizos
a jurarle amor al mariscal invicto
a ponerme apodos de roedor y fruta seca y de vergüenza;

institutriz del niño caradeniño:

llévame fijo entre las piernas
como limpia compresa de seda
para el santo patrono de los despojos

guárdame bien bajo llave
y no me pierdas, rasca la tierra
y escóndeme, sácame vuelto diamante;


institutriz del niño del desfiladero:

un sueño
estornuda
como una ardilla

y baña de luz al valle

un sueño
santo
remedio

para tenerte de nuevo conmigo

y no batirme
vomitarme
hacerme encima

mirando
como te comen

las caras largas,
el agua fría, la selva

de ciertos días anteriores,
las alarmas, el gesto en tu nariz

cuando decides,
institutriz del niño con rabia,

deshacerte de mí
en la vereda de todos los parques.


jueves, enero 26, 2012

Derivaciones

Si te soplo
repican quietas campanas de sangre

Si te toco
arde en el bosque su sexo de insectos

Si te escribo
vuelca el abismo su oscuro en nosotros

Si te sueño        
un esmeril en el curso del río
le afila al azar su daga de piedra–

labio aguijón combatiendo mi causa
inflama la carne allí donde besa

caricia sin consuelo
            si te nombro

jueves, enero 19, 2012

Alba y piedra

1. Presencia

Lumbre errante
y a tu suerte:

vence las orillas
de la estancia

vuelve al polvo
luz entre las cosas

hazte de ti misma

caricia brillante
  llamarada inmaterial
       incandescente

jueves, enero 12, 2012

2. Claridad

Porque es empresa
de la sombra
lamerlo todo,

metérselo todo a la boca,

lumbre
que nunca descansas
de ti misma,

préndela por sorpresa,

exhíbela
con las fauces abiertas,

quémala
sin dejarle huella,

lumbre bien venida,
combátela.

Ilumínale
el filo de la falda
mientras huye,

herida de luz,

doblando las esquinas.