jueves, agosto 25, 2011
Lázaro en su segunda agonía
jueves, agosto 18, 2011
Alegría de los tigres
jueves, agosto 11, 2011
jueves, agosto 04, 2011
Vigilancia
Este dolor que siento
martes, agosto 02, 2011
Avisos parroquiales
jueves, julio 28, 2011
Práctica
jueves, julio 21, 2011
Novena
O vuélvanme un santo varón sordo por si me invoca, por si provoca
jueves, julio 14, 2011
Talentos
Yo escribo.
Los dos tenemos, por así decirlo,
tareas irrenunciables.
jueves, julio 07, 2011
Habitante
jueves, junio 30, 2011
Picnic con animal de casa
Las mujeres que tienden
sus cuerpos al sol,
¿qué esperan de mí?
Sus sueños llevan sombra
a seres voluntariosos
que nunca son como yo.
La tierra imita sus formas,
brotan de semillas
que no requieren luz,
y si sonríen,
si desnudas al oído
niegan haberme conocido,
dejan ver esa raíz
de donde nacen
el consuelo, el dulce alivio,
el tintineo
emitido por lo frágil
justo antes de romperse.
Me llaman
con cariño,
y voy.
Las miro y después,
ser vivo sediento,
al abrevadero regreso.
En el agua vive
un hombre
parecido a mí,
que siempre
tiene mi edad, que juzga
como juzgo yo,
que sincroniza
conmigo
su respiración.
Él vive
en ese mundo
donde todo está resuelto.
jueves, junio 23, 2011
Lumbre
jueves, junio 16, 2011
Fama
No voy a decirte lo que dicen los hombres enamorados.
Mis planes son otros.
Iré abriéndote las piernas
con el ardid de la inspiración inminente,
con magia barata,
recitándote la carta de amor
que otras más ya me habrán rechazado.
Para mí es rutina.
Para ti será la noche que has soñado
desde que tenías diecisiete,
cuando recortaste del periódico
mi retrato
por primera vez.
jueves, junio 09, 2011
Crianza

jueves, junio 02, 2011
Séfora
Lo único que quiero hoy es echar una ojeada a esos pájaros
Era casi de mañana cuando te descubrí mirando los pájaros. Por entre las cortinas tus ojos grandes espiaban a la cuadrilla, gorriones ingleses variopintos afanados en abrir con el pico el grano, girando el cuello, viéndolo todo de lado, cuidándose por tiempos los flancos. Barullo, aletazos. A los más pequeñitos los llamabas hermanos, pero al más grande le pusiste mi nombre, y en otro idioma, repetidamente, le pedías que no se fuera. Él, me contaste después, te observaba fijo y atento, como si te entendiera.
jueves, mayo 26, 2011
Madrugada

jueves, mayo 19, 2011
Paseo nocturno
martes, marzo 15, 2011
Todas las noches en el confín del mundo
miércoles, mayo 05, 2010
lunes, marzo 15, 2010
Telegrama
lunes, diciembre 21, 2009
Albina

La conocí en un viaje a Veracruz. O no: la conocía desde antes, vista a veces, a lo lejos, en el patio de la escuela, pero la primera vez le hablé allá, entre los manglares, y no pasó a mayores. O sí: aquella noche, ya no recuerdo bien por qué, dormimos juntos, y a eso de las cinco de la mañana me despertó con risas y almohadazos, so pretexto de mirar el amanecer. Salimos, ella y yo, y varios más, al jardín. Nunca amaneció. Estuvo nublado todo el día: a oscuras entraba ya un huracán.
Mi conversación de aquella noche fueron ciertas cuitas de amor tontas, que ya he olvidado. Ella me escuchaba entre comprensiva y morbosa, se reía cuando tenía que reírse, exclamaba un “cómo crees” aquí y allá, y por momentos me daba la razón, y por momentos no. Fue entonces cuando las vi, pero no dije nada. Volví a verlas en el desayuno, en el viaje de regreso, en los descansos entre clases. Por qué suceden las cosas, qué fin persiguen, no lo sé, pero aquello, en aquel entonces, pasó así, sucedió asá. Después la vida: sopa de verduras en su casa, estudiar química sin abrir los cuadernos, irme pronto porque su novio no tardaba en llegar.
Las cosas terminan. Inútil mencionarlo. Tiempo después me enteré que había dejado la casa materna, y también a su novio. No volví a verla. Justo ahora pueden ver sus fotos en Facebook. Baila. Mira a la cámara. Esta contenta. Yo, una tarde, la tomé de la mano. Estábamos en el cine: cuando algún destello de luz blanca se apoderaba de la sala, yo volteaba y la miraba, así, iluminada, queriendo encontrar no se qué cosa.
1.a. Li Po:
¿Qué es un misterio? ¿Tiene un centro, acaso? ¿Anida en el corazón, se extiende pulsante y todo lo abarca? O carece de todo –centro, pulso, distancia– y es aún así, y es de todos modos. ¿Sueña? ¿Con qué sueña un misterio? Qué lo contiene. ¿Tiene su propio misterio el misterio? No se lo revela a nadie, nunca nadie llega a saberlo. Una especie en una especie es redundancia, espejo.
1.b. Chang Yü:
El misterio es una roca rodeada de agua y seca por dentro. Brilla en la luz, en la luz se apaga. Sabe a roca sin serlo, es roca sin saberlo. Es inmaterial manifestándose, todo lo cambia sin inmutarse. Es raíz que trashuma, es un árbol en el medio del fuego que no combustiona.










